sábado, 30 de agosto de 2008

LA TARDE (roja)

Que transcurra sola
Camine por la ventana
Que avance con todos
A bordo.

Si nos descubre
Besando en la habitación
Puede seguir sin escala
Así nada pasara.

Se toma su tiempo
La tarde…

De la razón su pausa
Y del fuego su risa
Se mueve y se mueve
Cadera cadencia.

Y se toma su tiempo
La tarde…

Que camine sola
Besando por la ventana
Descubriendo la habitación
Así nada pasara.

La risa sin razón
Del fuego en pausa
Cadencia sin escala
Todos a bordo

Toma su tiempo
Y respira un gran momento
LA TARDE

roja

viernes, 29 de agosto de 2008

La hora del té


Voy a beberme un té


con mis cenizas.


Aún hay brasa


pero pronto reduce.




Ahora a cortar más rama


que habremos de hacer fogones


con la posibilidad


de detenernos.




Nos vamos a beber un té


con las varitas que deje mi humanidad


y autoexilio.


Autoexpuesto en porcelana.


Exhibición.




Será una delicia convertirme en galleta.




Levantando el dedo meñique


beberé de mi SER,


por lo menos un sorbo...


ya después serán tragos.




Esa gran infusión de cenizas


la beberé


para crear tolerancia,


para probar


la fuente de eternidad,


para reconsumirme


hasta llegar el vano.




Pasaré mil y un destilaciones

En aquél punto fijo



Se deslavan mis caricias
sobre el horizonte.

Se despiertan,
las llamo gritando
para que regresen.

Ellas no vuelven,
se van metiendo
junto al Sol...
en aquél punto fijo
que parece cerrar.

Cada una


Cada una

Todas las respiraciones van contando

Dicen historias

Se detienen, caminan

Siguen andando como que es lo único que saben hacer

Para saber cómo en algún momento podrán detenerse totalmente.

Pero hasta que ese momento llegue

Van haciendo la eternidad en cada paso:

Mostrarse en forma de jadeo desde su columna,

Mostrarse desde su niñez en donde se da el impulso diafragmático,

se ven envejeciendo conforme el aire llena

“ojalá yo sea un gran suspiro”,
“ojalá fuese tan desprendido y enorme como un bostezo”

Son cada una
Son todas juntas
Es una sola
Son todas solas

lunes, 29 de octubre de 2007

Origen de la princesa



Este texto catapultó para hacer la canción de "Pincesa al fin y al cabo":


Si esta fuera

La historia de la princesa


que avienta sus pasos


encerrada en un amanecer...



no sería de amor,


sería de angustia.



Cuatro pilares sostienen la arcada,


estos portales de la ensoñación


encuadran la brisa de luz que destella


...en penumbra serena.




Sobre la cúpula de los ríos celestes


se le escurren los años


que se van quién sabe dónde.



Los cabellos negros


son el fuerte que la resguarda de sus deseos,


de lo recóndito de su estela pasional.



A su escasa edad sabe de lo anciano de su pesar,


de la carga que implica


que su castillo sólo exista para ella.

martes, 16 de octubre de 2007

¿Porqué hablar del prisma?



Bueno, ¿por qué no? Si es el que se atreve sin conciencia de ello a descomponer la pureza de la luz, la luz blanca. Esta luz, la del Sol, es dadora de vida. No es necesario hablar de los egipcios ni de los incas, porque no se necesita hablar de quienes ya han muerto. Es más cercano pensar en las plantas, que con otra conciencia utilizan la luz y dan un giro, para siempre voltear a ver al Astro Rey.

Muchos nos podemos remitir sencillamente a la portada de un disco famoso, donde un prisma fué y es celebridad. Pero lo que pocas gentes se han puesto a pensar es que esa imagen puede ser solo un espejo: que quienes vemos el fenómeno del prisma nos sentimos ahí dentro.

Dentro de mis actividades está la de componer música y letras que buscan una unión extracorpórea con el escucha, parece pretencioso, pero no lo es. Es hablar en otro lenguaje para entendernos, porque las palabras comunes llegan a cansarse y pierden sentido. Las palabras volteadas, machacadas, urgidas por salir no pueden ser las mejores embajadoras del mensaje. Necesitan ponerse disfraces o trajes de gala como si fuera una fiesta, porque en las fiestas estamos relajados y con ganas de disfrutar el momento.

Es ahí donde el corazón se vuelve prisma y descompone un luz que aunque es clara, no la podemos ver (siempre vemos su reflejo en las cosas, pero esa luz no la vemos); es ahí donde salen las líneas multicolores.

Algo realmente pretencioso sería decir que esta actividad de "componer" es de uso exclusivo de los que hacemos música, o de los artistas en general. Pero sería hacer una negación de la naturaleza humana en cualquier ámbito de nuestras vidas donde interpretamos TODO.

Somos los prismas de la luz que emite nuestra familia, amigos, enemigos, gente en la calle, de la televisión, radio, política, deportes...

¿Por qué no hablar de nosotros? Si llevamos un tiempo conociéndonos.

¿O usted qué piensa?